Un hombre de cierta edad llego a la clínica donde trabajo muy temprano para hacerse curar una herida leve, se le notaba que tenia prisa, preguntando en demasía cuanto quedaba para terminar, así que le pregunté cual era el motivo por el cual tenia tanta prisa.
Me dijo que tenía que ir a una residencia para desayunar con su mujer como todos los días, que vivía allí, me contó que llevaba ya tiempo en ese lugar y que tenía un Alzheimer muy avanzado.
Terminando la cura de la herida, le pregunté de nuevo si ella se inquietaría mucho al llegar tarde esa mañana.
-No, me dijo, ella ya no sabe quién soy, hace ya casi cuatro años que no me reconoce.
Entonces le pregunté extrañado.
-Y si ya no sabe quién es usted ¿Por qué esa necesidad de estar con ella todas las mañanas?
Me sonrió y dándome la mano me dijo: -Ella no sabe quién soy yo, pero yo si sé muy bien quién es ella.
Desconozco el autor de este texto, estaba firmado como anonimo.
Feliz dia

rosa-tatuada
31 ago 2008 | 01:28 PM
Me ha parecido precioso, te hace reflexionar y pensar que aunque algunos no se acuerden de ti, siempre formaran parte de tu vida mientras tu si los recuerdes.
Un saludo
Almadeguerrero
12 sep 2008 | 11:37 AM
Precioso relato y tierno donde los haya.
Un saludo o beso.
arethusa
15 sep 2008 | 10:07 AM
Ya me cautivaste con tus textos hace tiempo cuando te seguía con mi otra identidad, y aunque el relato no sea tuyo lo has elegido con un gusto exquisito.
Feliz semana.
Besos.
abril62
16 sep 2008 | 12:22 PM
gracias por vuestros comentarios y disculpar si no os contesto antes, paso poco por aqui pues mantner dos blogs me resulta un poco complicado
mil besos